Primeros pendientes del bebé: cuándo ponerlos, consejos sin dolor y cuidados para su piel
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¡Hola, mamá y papá!
Entre todas las decisiones de las primeras semanas con el peque, hay una que suele despertar muchísimas dudas y opiniones familiares: poner pendientes al bebé o esperar un tiempo.
Hace años era habitual salir del paritorio con ellos puestos. Hoy en día, los centros de salud ya no lo hacen de forma sistemática y la decisión está en vuestras manos. Hay familias que eligen dar el paso durante los primeros meses y otras que prefieren esperar a que el peque crezca y decida por su cuenta.
Elijas lo que elijas, lo importante es hacerlo con calma y sin presiones. Si habéis decidido dar el paso y queréis saber cuándo poner pendientes a un bebé, aquí tenéis una guía cercana para que el proceso sea tranquilo, limpio y sin malos ratos.
¿A qué edad se le ponen los pendientes a un bebé?
No existe una fecha exacta en el calendario, pero si te preguntas a qué edad se le ponen los pendientes a un bebé, la mayoría de pediatras y matronas recomiendan esperar al menos hasta las 6 u 8 semanas de vida (alrededor de los 2 meses):
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El lóbulo ya está más formado: En las primeras semanas la orejita cambia mucho. Alrededor de los dos meses es más fácil colocar el punto en el centro exacto para que le quede equilibrado conforme crezca.
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Sistema inmunitario más fuerte: A los dos meses el bebé ya suele tener sus primeras vacunas básicas puestas, lo que da un extra de tranquilidad frente a cualquier pequeña irritación.
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Menos riesgo de tirones involuntarios: Durante los 2 y los 4 meses, el bebé pasa gran parte del tiempo descansando y aún no tiene la coordinación para tocarse la oreja ni tirar del pendiente con las manos, favoreciendo una cicatrización limpia.
¿Le duele a un bebé ponerse pendientes? Cómo aliviar la molestia al momento
La gran pregunta que todos los padres nos hacemos es si le duele a un bebé ponerse pendientes o si va a pasar un mal rato innecesario.
El lóbulo de la oreja tiene muy pocas terminaciones nerviosas. Sí notará un pinchacito rápido, pero la molestia dura apenas un instante. Casi siempre el llanto viene más por el susto, el ruido del aplicador o por sentirse sujeto que por el dolor en sí.
Para ponérselo fácil y calmarlo enseguida:
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Acude en un momento tranquilo: Asegúrate de que haya comido y esté descansado.
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El alivio de la succión: Ofrecerle el pecho, el biberón o su chupete justo tras la puesta ayuda a que libere endorfinas de forma natural, relajándose al instante.
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Brazos y cercanía: Mantenerlo cerquita, abrazado piel con piel y hablándole con voz suave es la mejor medicina para devolverle la serenidad.

Dónde poner pendientes a un bebé y qué modelo elegir
A la hora de buscar dónde poner pendientes a un bebé recién nacido, no conviene escatimar en seguridad ni en higiene:
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Profesionales con experiencia: Acude a farmacias especializadas en bebés, matronas o centros sanitarios autorizados que empleen instrumental estéril de un solo uso.
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Materiales hipoalergénicos: Elige siempre oro de 18 quilates o titanio de grado médico. Evita la bisutería convencional o con trazas de níquel para prevenir alergias o eccemas.
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Cierre de rosca protegido: Escoge pendientes de bebé de rosca en oro de 18k o titanio con trasera redonda que cubra por completo el extremo del palito. Así evitarás que se le clave detrás de la oreja cuando apoye la cabecita para dormir o que se suelte accidentalmente.
Cómo curar la oreja del bebé tras poner los pendientes y cómo vestirlo
Durante el primer mes la orejita estará cicatrizando. Si te preguntas cómo curar la oreja del bebé tras poner pendientes, los cuidados de los pendientes del bebé en casa son muy básicos:
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Lávate bien las manos antes de manipular la zona.
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Limpia con un poco de suero fisiológico o clorhexidina (evita el alcohol para no resecar la piel) y gira el pendiente con suavidad una vez al día para evitar adherencias.
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Tras el baño, seca muy bien la parte posterior de la oreja a toquecitos con una gasa o toalla suave.

El detalle clave: la ropa al cambiarlo
El verdadero riesgo de molestia durante estas semanas son los tirones al desvestir al bebé. Los cuellos estrechos o los bodies convencionales que hay que pasar estirados por la cabecita pueden engancharse en el cierre.
Durante este tiempo, lo ideal es apostar por ropa fácil de poner para bebé recién nacido, especialmente jubones cruzados o peleles de punto con abertura frontal. Te permiten apoyar al bebé sobre el cambiador y vestirlo en plano, sin forzar el paso por la cabeza ni rozar sus orejitas.
Una decisión vuestra y a vuestro ritmo
Al final, poner los primeros pendientes del bebé no debe responder a modas ni a opiniones ajenas. Tomaros el tiempo necesario para decidir lo que mejor encaje con vosotros.
Con todo mi cariño,
Yoli
elesanbebé